Científicas de la Universidad de Coimbra (Portugal) y en colaboración con la Escola Superior Agrária de Coimbra, crearon envases comestibles a partir de residuos del sector agroalimentario y pesquero, como cáscaras de papa, crustáceos y frutas que no pueden ser comercializadas.

Estos envases son películas obtenidas de los residuos de diferentes alimentos (cáscaras de papa y membrillo, frutas fuera de las características estandarizadas y cáscaras de crustáceos), que además de recubrir el alimento, prolongan su vida útil en el supermercado y también pueden ser ingerido.

Podemos imaginar, por ejemplo, cocinar brócoli o espárragos sin tener que quitar el envoltorio, ya que el film que los envuelve está compuesto por nutrientes naturales con beneficios para la salud, según informó la universidad a través de un comunicado.