Carabineros prepara marzo con un curso de «diálogo con manifestantes»

Tras la ola de denuncias por violación a derechos humanos, la institución está fortaleciendo la capacitación de miles de uniformados para el control del orden público: busca que entiendan la psicología de quienes protestan.

 

Carabineros se prepara para afrontar marzo, mes que se estima el regreso de las protestas sociales masivas, realizando varias capacitaciones y cursos a uniformados, uno de ellos enfocado en el «diálogo» con los manifestantes.

A fines del año pasado el alto mando institucional, liderado por el general director Mario Rozas, y el ministro del Interior, Gonzalo Blumel, comenzaron a delinear una estrategia para ese mes, considerando los cuestionamientos al uso de la fuerza de los uniformados, mediante el «plan marzo», como lo llaman en la interna, según La Tercera.

Consiste en dos seminarios para 2.600 policías en la Escuela de Oficiales, el primero denominado «Gestión del Orden Público y diálogo con los manifestantes», que partió este martes, y el segundo, llamado «Capacitación de Orden Público», que contempla cuatro cursos, con la última clase el 27 de febrero.

Este jueves terminará el primer ciclo de estos, en los que especialistas de la propia institución analizan la crisis social, la psicología de los manifestantes, dispositivos y método de control de orden público, aplicación de protocolos y regulación del uso de la fuerza, de acuerdo con el matutino.

«Tenemos sobre nuestros hombros una tremenda responsabilidad: la sociedad nos confía la atribución de usar la fuerza. Esa facultad debe ser usada siempre con la máxima prudencia y máximo respeto de los derechos de las personas«, expuso Rozas, quien inauguró ambos seminarios.

Uno de los cursos de reentrenamiento contempla la instrucción de que el uso de la escopeta antidisturbios (la nueva, similar a la de la PDI que consisten en tres proyectiles y no 12 como la antigua) sea el último recurso. Algo similar a lo ya establecido en los protocolos policiales.

También apuntan a reemplazar las técnicas de detenciones masivas por «intervención selectiva»: es decir, arrestar a quienes porten bombas molotov, armas, agredan directamente a policías y no aprehender «a la bandada».

El programa tiene además un módulo de «Derechos Humanos aplicables a la función policial», donde se expondrá el «concepto, dimensión valórica de los DDHH, protección a grupos vulnerables, uso de la fuerza, privación de libertad, prohibición y prevención de la tortura».