«Hora de Construir» por Fernando Maureira Budinich

15 de Noviembre 09:36 am, mientras estaba en la fila interminable de ServiEstado, miraba a mi alrededor las caras de todos quienes estábamos ahí resignados a esperar para ser atendidos, sabiendo que en estos días no tienes posibilidad de ir en las tardes, producto del miedo de la violencia que a habido algunos días, muchas miradas de tristeza, molestia, rabia y dolor, pensando que las demandas sociales son totalmente justas, otras personas viendo videos de la contingencia, de cómo hemos sido abusados por personas inescrupulosas, que sólo les interesa el poder, otros viendo videos que derechamente son manipulación mediática tanto de organismos de izquierda como de derecha. Al cabo de unos pocos segundos llega una señora atrás mío, la cual quiebra todas las miradas perdidas con un suspiro y apuro, comentando que tiene que entregar una torta, a la cual buscando alguna frase de consuelo le digo que si quiere yo le puedo ceder mi puesto, aunque por lo largo de la fila no era mucho el avance, ella me agradece el gesto y comenta que está muy triste por como un movimiento tan justo nos ha llevado a eliminar por completo el respeto y la tolerancia, incluso dentro de las familias.

Esta señora cuenta cómo sus sobrinos, que ella quiere tanto como a sus hijos, por el hecho de ser Carabineros, incluso dentro de su familia los han tratado mal, sabiendo que ellos son de los que jamás querría  hacer daño a otra persona, como eso le ha afectado a los hijos y madres de ellos, sobretodo el más pequeño de 6 años – me dice – llego llorando a la casa porque sus compañeros de primero básico cantaban “el que no salta es paco”, otro le había mostrado un comic de un perro llamado “negro mata pacos”. Ante eso un señor que estaba más adelante, le dice que lamentablemente todos cometemos el error de generalizar y hacer acusaciones generalizadas, llevándonos a odiar a personas sólo porque sí, o porque dentro de su grupo hay manzanas podridas…Yo le digo ¡qué gran verdad! Sí, es cierto que hay Carabineros que han actuado mal, pésimo, violando derechos humanos, excedidos en la fuerza, pero… ¿son todos? Y la respuesta que se escucha de otra persona es ¡NO!, a mi me ayudaron en una situación grave. Quedo un silencio, un silencio reflexivo, ya las caras iban cambiando sus expresiones, todos querían escuchar, reflexionar, otros seguir opinando y conversando, caras más escépticas, otros al parecer con miedo de expresar su opinión.

De ahí se produce el salto de tema, primero de cómo esto ha sucedido, que la gran mayoría lo llama “Estallido Social”, como los abusos se han normalizado, que no puede ser que la justicia no funcione adecuadamente, como el hecho del que roba una gallina para alimentarse paga con 5 años de cárcel, en cambio el que se colude, roba y estafa le dan clases de ética, de que se debiera “eliminar el Fuero Parlamentario”, porque finalmente termina siendo un arma de inmunidad, que los corruptos debieran pagar con penas máximas, incluso la muerte como en países asiáticos,  cómo afecta los saqueos y la violencia a la gente común, en sus empleos, la economía de cada hogar, etc.

Finalmente todos llegábamos a las misma pregunta ¿Cómo volvemos a construir un nuevo país, con más respeto, con valores sociales fuertes, justo, libre, en que todos participemos en paz, pero alerta a cualquier abuso para detenerlo a tiempo? Una de las respuesta y bastante unánime es una nueva Constitución, pero que en ésta haya un equilibrio entre los Derechos y Deberes, que la justicia sea real, sin inmunidad, con una democracia real y representativa, que se considere el valor para el patrimonio del país todos sus recursos naturales y no sean absorbidos por privados, que haya más regulación, sobre todo, a las empresas más grandes, salud, salud y lo pongo doble porque es donde más hay problemas, Pensiones Dignas, Educación de Excelencia, Empleos y Remuneraciones acordes, incluso por ahí dijeron que los contratistas no sean utilizados para bajar el costo de la mano de obra. Aunque muchas de las ideas no irían en ninguna Constitución de ninguna parte del mundo, la gente tiende a poner sus esperanzas en ella.

Todo esto me lleva a concluir que finalmente, a pesar de las diferencias de pensamiento de las personas, todos tenemos hambre de Construir, de conversar y llegar a acuerdos es más fácil, porque la mayoría no está en una posición dogmatizada, abiertamente se repudia el hecho que los políticos no sean capaces de llegar a acuerdos en beneficio del país y trabajar realmente en forma efectiva y eficaz en lo que la ciudadanía siempre les ha pedido que hagan y para lo que la mayoría de los Chilenos se desangra para cumplir con sus obligaciones tributarias con las que se les paga sus sueldos y privilegios obscenos.

Por otro lado, hay que tener claro que gran parte de las mejoras en justicia que se quieren, se deben iniciar por casa, desde lo más íntimo de las familias, nuestra moral, tanto para exigir a otros como para nuestro actuar, debe ser mejor que la que tenemos, porque si no logramos eso, nos va a pasar lo que dice el dicho “Hecha la Ley hecha la trampa”, o sea si no queremos narcotraficantes debemos de dejar de comprarles los pititos u otros, y denunciarlos, tanto a los micro como a los grandes, si no queremos corrupción no debemos tratar de sacarnos el parte o ir donde el amigo que mueve las licencias de conducir, si queremos un ecosistema cuidado debemos realizar las acciones de reducir, reciclar y reutilizar, si queremos cualquier cosa debemos todos aportar para construir una sociedad mejor, sino, seguiremos teniendo leyes con letra muerta. Respetar y ser respetado, cumplir con nuestros deberes ciudadanos para exigir el cumplimiento de nuestros derechos.

Por: Fernando Maureira Budinich